Historia

Esta propiedad situada en la zona de la huerta periurbana del término municipal de Santa Maria, toma el nombre de Gregori Salvà Fullana que la formó durante la última década del siglo XIX tras la adquisición y agrupación de tres propiedades (Ca’n Taule, Ca’n Veyasco i Ca’s Jay Jordi) y una casita en ese lugar. Era y es un entorno de gran valor etnológico, compuesto por una mina de agua, una gran alberca y una noria de tracción animal, el terreno se dedicaba a la explotación hortícola. Por este motivo, desde ese momento la propiedad fue conocida como l’Hort de Can Salvà que hoy conserva. Décadas después sus herederos ampliaron la casa que habían heredado y construyeron un molino de viento para extraer agua.

S’Hort de Ca’n Salvà, ha sido completamente reformada por los herederos de Gregori Salvà Fullana, quienes han sabido conservar su valor patrimonial al tiempo que la adaptaban con sensibilidad a las necesidades actuales. El resultado es un espacio único que combina el encanto de los elementos etnológicos originales con el confort y la funcionalidad de un alojamiento vacacional moderno, con áreas dedicadas al coliving y coworking.